SEGURIDAD PUBLICA
Debido a que el estado de Sinaloa enfrenta uno de los desafíos más indignantes del crimen organizado hacia las instituciones de gobierno de toda su historia, la senadora María Serrano Serrano exhortó vía punto de acuerdo al presidente Felipe Calderón Hinojosa para implemente a través de su gabinete de seguridad las acciones necesarias que impidan que el crimen organizado tome de rehén a la sociedad sinaloense.
Al someter este punto de acuerdo a consideración de la Comisión Permanente del Senado de la República, la senadora Serrano consideró urgente se opere en Sinaloa una estrategia integral de seguridad y se atienda el descontrol que priva en las cárceles del estado, ya que a los sinaloenses nos preocupa, dijo que los delincuentes actúen a la hora que quieran, de la manera que quieren y en el lugar que quieran con total impunidad.
Dijo también que aun y cuando la acción exitosa y sin precedente que ha realizado en el estado el Ejército Mexicano se ha traducido en la detección y destrucción de más de mil hectáreas de estupefacientes, -los cuales por cierto en su mayoría han sido localizadas en zonas agrícolas del estado y cultivadas con la más sofisticada tecnología- no se ha traducido en la recuperación de la seguridad pública que la ciudadanía demanda para realizar en tranquilidad las tareas para el desarrollo de la entidad.
Asimismo en el documento la senadora señala que a los sinaloenses no nos aporta certidumbre alguna el hecho de que las autoridades locales atribuyan al ámbito federal la responsabilidad de recuperar la paz y el orden.
Nuestra aspiración colectiva por la legalidad y la seguridad pública reclama, dijo, la convergencia de los tres niveles de gobierno: el federal, el estatal y el municipal en acciones coordinadas y permanentes que gradual pero sostenidamente repongan las condiciones necesarias para el trabajo, el hogar, la escuela y el esparcimiento.
De ahí que insistió en la necesidad de revisar estrategias, los esfuerzos conjuntos con el gobierno del estado y municipios para que el desespero ciudadano por resultados más tangibles se traduzca pronto en una mayor confianza en las instituciones de seguridad pública y renazca la esperanza por una convivencia armónica y sustentada en la legalidad.
Esto sin dejar de reconocer los encomiables logros del Ejército Mexicano en la ubicación y destrucción de drogas, así como la voluntad del Presidente Felipe Calderón por combatir este flagelo, se considera apremiante la definición y aplicación de otras medidas eficientes para la localización, detención y enjuiciamiento de individuos o grupos que encuentran en la impunidad el aliento a sus conductas ilícitas. |